LA VERDAD NO EXISTE

Este post trata únicamente de defender esta afirmación: La verdad no existe.

Si todos los seres humanos comprendiéramos e interiorizáramos este axioma tan simple, las repercusiones que tendría para el planeta serían impresionantes. Las relaciones entre nosotros serían mucho más nutritivas y respetuosas.

¿Por qué decimos esto? Porque en el momento que yo creo que tengo la verdad absoluta sobre algo, se produce un fenomeno muy simple: pienso que el otro está equivocado.

No obstante, es entendible que queramos refugiarnos en una verdad. Llegamos a este mundo sin manual de instrucciones, nos lanzan a esta vida y al ser seres conscientes de nuestra existencia y de que esa existencia es limitada, empezamos a construirnos un sentido de vida, de forma más consciente o inconsciente, pero todos lo hacemos.

¿Que sentido puede tener que nada tenga sentido? Ese pensamiento nos carcome y tratamos de refugiarnos y pertenecer a distintas verdades. Vivimos en una caída en picado hasta la muerte y tratamos de aferrarnos a apoyos que vamos viendo por el camino.

Lo que hacemos es construirnos un modelo de realidad. En base a nuestro entorno, nuestras experiencias, nuestras reflexiones, interpretamos nuestra vida y el mundo que nos rodea. Estamos hechos de las historias que nos vamos contando a nosotros mismos a lo largo de nuestra existencia.

Pero compañer@, has de saber que la historia que tú te cuentas no es la verdad absoluta, tan solo es tu verdad. Y eso no significa que las historias que se cuentan otros, sean más o menos reales que la tuya, tan solo son otras interpretaciones.

El ser humano lleva construyendo modelos de realidad desde que tiene uso de razón. Hay modelos para explicar la realidad espectaculares, como la ciencia, el lenguaje, la filosofía o la religión. Pero todo son construcciones del ser humano.

¿Que esas construcciones no sean la verdad absoluta significa que no valen para nada? Por supuesto que no. Son treméndamente útiles y hacen que la civilización, la humanidad, camine y tenga más herramientas para nutrir su modelo de realidad.

El objetivo no es descubrir la realidad en términos absolutos, el objetivo es ordenarla.

Por ello es tremendamente importante que haya avances en las distintas disciplinas del saber. Porque nos ayuda a crear modelos de realidad ricos, no reales, sino ricos. 

Modelos que nos ayuden a comprendernos a nosotros mismos, que nos ayuden a ser más libres, más felices, más amorosos. Modelos que nos permitan vivir en armonía con los demás, respetándonos.

Y sabiendo… que tan solo es un modelo, que todas las versiones tienen que tener sitio en la mesa y que la paleta del pintor tiene múltiples colores.

Muchos autores se han pronunciado en esta línea, aquí va algún ejemplo:

El filósofo alemán Karl Popper, compara la investigación científica con su alegoría de la ciénaga. Popper nos dice que la verdad es como los edificios que construimos en una ciénaga y clavamos a ella con pilotes.

“La atrevida estructura de las teorías de la verdad se eleva sobre terreno pantanoso, es como un edificio levantado sobre pilotes. Estos se introducen desde arriba en la ciénaga, pero en modo alguno hasta alcanzar un pensamiento natural o dado: cuando interrumpimos nuestros intentos de introducirlos hasta un estrato mas profundo, ello no se debe a que hayamos topado con terreno firme: paramos porque nos basta que tengan firmeza suficiente para soportar la estructura, al menos por el momento” Karl Popper

Los edificios pueden caerse, podemos quizás otros clavarlos más adentro de la ciénaga, pero todos son construcciones humanas y ninguno es inamovible.

Friedrich Nietzsche revoluciona el pensamiento moderno entre otras cosas por su afirmación de que no existe la verdad, sino que todo son interpretaciones. Un ejemplo de ello es su famosa frase:

«La verdad tan solo es la mentira más eficiente» Friedrich Nietzsche

Si nos ponemos a analizar la historia, cada vez que una corriente ha creído que ha tenido la verdad absoluta sobre algo, lo que se crea es un dogma. El problema es estos casos no es el dogma en sí, que probablemente puede estar basado en un modelo de realidad rico. El problema es que cuando te crees que es la única verdad, excluyes todo lo demás, empobreciéndote.

Pero al leer estas las líneas, lo que solemos hacer es decir: claro, los dogmas existen… y nos ponemos a pensar en el yihadismo, o en casos extremos de personas dogmáticas. Solemos practicar el deporte internacional por excelencia: echar balones fuera.

No compañer@, todos estamos dogmatizados en mayor o menor medida, todos partimos de premisas irrenunciables aunque a veces no seamos conscientes de ello.

Practicar el oficio de que la verdad no existe, no es tan fácil como parece. Es un deporte de riesgo, es asumir la incertidumbre, y es atrever a cuestionarte cuáles son las verdades más profundas a la que estás arraigado y que no quieres ni pensar en ellas.

Siempre que tengamos espacios en nuestra mente innegociables, que no estamos dispuestos a cuestionar, «estaremos satisfechos de estar encerrados en ideas seguras» como dice el filósofo indio Jiddu Krishnamurti.

Esos pequeños dogmas que tenemos en nuestras construcciones de sentido, si no los trabajamos, si no los cuestionamos, nos harán más intolerantes.

Por ello, en este mundo que vivimos, no hay nada más contemporáneo, nada más revolucionario, nada más valiente, que asumir este bello axioma:

La verdad no existe.

Creer que la verdad no existe, te hará creer que todo puede ser de otra manera.

La verdad tiene la figura de un prisma, tiene muchas caras, no es una vía, es una red.

En el momento que se comprende, es lógico volverse más respetuoso y tener más ganas de escuchar, de preguntar.

Deberíamos regalarnos todos un par de orejas por reyes magos y unas cuantas dosis de escucha activa.

Como siempre, si quieres seguir profundizando, te traemos material. Hoy te presentamos a Dario Sztajnszrajber, un profesor y divulgador de filosofía argentino, un practicante de este deporte de riesgo: la verdad no existe.



¡Tu turno!

¿Qué te ha parecido el post? ¿Que opinión tienes acerca de la verdad?

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4 comentarios en “LA VERDAD NO EXISTE”

  1. En menudo fregado os habéis metido compañeros! Y voluntariamente nada menos! 😉
    Me parece un tema interesante y con grandes matices. Entiendo que el modo de ver de Popper pone el foco en la tolerancia y el enriquecimiento personal a partir de ésta, y sin embargo Nietzsche tiene una postura más cínica que encaja del todo con las formas comunes de la política.
    No obstante, pese a la importancia de dudar de las propias convicciones, deberíamos tener una serie de cosas claras. Una de las causas del auge de la posverdad y de ciertos fanatismos es precisamente el avance de la tolerancia a todo tipo de ideas. Uno debería respetar a la persona que suelta una barbaridad, no a la barbaridad en sí. Un ejemplo paradigmático podrían ser los que piensan que la teoría de la evolución por selección natural es tan solo una teoría más, y cuando se les presentan argumentos concluyen que «eso es tu opinión, yo tengo la mía».
    Este profesor argentino de nombre impronunciable explica muy bien yo creo, los mecanismos por los cuales nuestra mente selecciona las ideas que nos creemos, y su relación con el fanatismo y la posverdad.
    ¿Quizá sería más correcto decir: hay verdades que existen objetivamente y otras que existen sólo en la mente y la conciencia de los ciudadanos? No sé.
    Saludos y enhorabuena por el post.

    • Hola Angel,

      Muchas gracias por tu interesante reflexión.
      Pese que aquí defendemos que la verdad no existe, que todo es una modelización de la realidad por parte del ser humano, esto no significa que todo valga. Es decir, por ejemplo alguien fanático, en nuestra opinión, lo que está haciendo es generar un modelo de realidad pobre, por lo que está empobreciendo el mundo. Si alguien ha generado un modelo de realidad no respetuoso con los demás, también está empobreciendo el mundo. Creer que la verdad no existe no significa que toda opinión es buena y que todo vale. Simplemente te hace poner el foco en un lugar diferente a la hora de enfrentarte con otras ideas. No vas desde la objetividad vs subjetividad, porque todo son máscaras. Pero hay algunas máscaras que hacen el mundo más bello y otras máscaras que lo empobrecen.

      Con respecto a la teoría de la evolución, siguiendo la metáfora de Popper, diríamos que probablemente es un edificio clavado sobre pilotes en la ciénaga. Esos pilotes probablemente, han entrado a un estrato muy profundo y tienen mucha firmeza para soportar la estructura de la que se rodea. Ahora bien, aquí pensamos, que sigue siendo un edificio construido…

      Para responder a tu última pregunta, creemos que no hay verdades que existan objetivamente. Pero claro, ese es simplemente el modelo de realidad que nosotros hemos adquirido para vivir. Por supuesto, estaremos encantados de escuchar a gente que opine lo contrario.

      ¡Muchas gracias por tus aportaciones Ángel! Siempre es un gusto que te pases por aquí.

  2. En un mundo tan exigente donde todos salimos cada día con el pecho descubierto a ver como se presenta la realidad, tratando de torearla en función de nuestras expectativas y condicionados por el subconsciente recogido de años de historia colectiva, sería interesante desde mi punto de vista tener una hoja de ruta que nos permita definir la verdad pegada a la bondad.Creo que es lo que más corresponde con un alto grado de inteligencia emocional , considerándolo sabio.Salud y poco a poco seremos mas.

    • Sin duda, saquito feliz. Es necesario que cada uno nos contruyamos ese modelo de relidad, esa hoja de ruta, con ingredientes nutritivos, tanto para nosotros mismos como para los demás. De eso se trata el aprender a vivir… y para ello, cojamos los ingredientes nutritivos que veamos en otros modelos, y incorporémoslos al nuestro si merecen la pena. Cuantas más personas se enriquezcan, más podremos enriquecernos también los que estamos alrededor.

      Gracias una vez más por compartir tu sabiduría con nosotros compañero.

      ¡Hasta otra!

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